Comentaba un conferenciante acerca de lo complicado y a la vez sencillo que resulta introducir un nuevo producto en el mercado.
Esta persona, consultor en la actualidad, trabajó en Pascual donde comercializaban leche y zumo entre otros productos. Aproximadamente el PVP de un brick de litro en el super se comercializaba a unos 0,90 €.
A alguien se le ocurrió mezclarlo, así a modo de I+D casero.
¡Toma ya! Acababa de nacer el Biofrutas Pascual, que es lo mismo, pero que el mercado lo absorbe casi al triple del precio por litro, aumentando un poco los costes y reduciendo el tamaño de los envases. Y encima está rico y todo.
Por supuesto con la entrada de la competencia, ha disminuido el precio.
Me parece que alguien lo intentó ya con el gintonic, pero se pierde el encanto de decirle a la camarera:
- Echame un chorrín más nena
Y a continuación continuar con el típico y tópico:
- Por cierto ¿a qué hora sales?

Se me está ocurriendo lanzar una enciclopedia con seguro de vida incluido y que además sea robot de limpieza y venderla al doble de su precio ¡Que caña!